Lanise Howard es una pintora nacida en el sur de California en 1993 y egresada de Otis College of Art and Design, cuya obra figurativa, a menudo narrativa, tiene una cualidad surrealista y una sensación espiritual. Tres de sus obras originales están disponibles actualmente en Art of NOMA: dos óleos de gran formato de 2024, The Green Door y The Reminisce, y un dibujo de 2026 en lápiz de color lavanda, Study of Elle.

¿Quién es Lanise Howard y dónde se formó?
Lanise Howard nació en el sur de California en 1993 y creció en parte en el estado de Nueva York. Se graduó de Otis College of Art and Design y trabaja principalmente con pintura y técnica mixta. Esos son los datos que la galería publica en su página de artista de Lanise Howard, y son un buen punto de partida, porque describen a una pintora formada en una tradición de taller y no a alguien que llegó a la pintura desde otro campo.
Su obra suele ser figurativa y con frecuencia narrativa. En la práctica, eso significa que sus pinturas se construyen alrededor de personas, y esas personas parecen estar a mitad de una historia: llegando, recordando, esperando, decidiendo. Una pintura figurativa simplemente muestra figuras reconocibles; una narrativa invita a preguntarse qué ocurrió justo antes del momento que se observa y qué podría pasar después.
La galería resume su tema en una sola línea: pinta figuras negras en momentos de memoria, umbral y determinación serena. En óleos de gran formato y en obras íntimas sobre papel, añade, se mueve entre el ocultamiento y la revelación, la feminidad y la aspiración, y construye una presencia luminosa y deliberada sobre la tela. Ese es el marco de todo lo que sigue.
¿Por qué su obra figurativa se siente surrealista?
La biografía de la galería dice que su obra tiene una cualidad surrealista, así como una sensación espiritual que a menudo se hace cuerpo. La forma de decirlo importa. Describe una cualidad, no la pertenencia a un movimiento. Sus pinturas no son paisajes oníricos de objetos que se derriten ni de máquinas imposibles; las personas que aparecen son reconocibles, y también lo son las habitaciones y las puertas que ocupan.
En la pintura figurativa, lo surreal suele operar de manera más discreta. La escena se entiende, pero algo en ella, un color apenas apartado de lo cotidiano, una puerta que parece significar más que una puerta o una figura cuya quietud se siente cargada, lleva la imagen más allá de la simple descripción. Quien mira intuye que el cuadro también habla de un estado interior, y ahí entra la sensación espiritual que menciona la galería.
Eso la sitúa dentro de una corriente amplia de la pintura actual, en la que los artistas usan el lenguaje de lo real para llegar a algo menos literal. Para una mirada más amplia a cómo los pintores contemporáneos trabajan lo surreal, incluidos otros artistas de la galería, lee nuestra guía sobre los artistas que están redefiniendo el surrealismo contemporáneo.
Umbrales y memoria en The Green Door
La descripción de la galería de The Green Door la presenta como una pintura que gira en torno al umbral que recorre toda su obra: el paso de lo conocido a lo no visto, y la tensión entre el ocultamiento y la revelación. El título funciona a la vez como imagen y como metáfora, una entrada tan emocional y psicológica como física.
La pintura es óleo sobre tela, realizada en 2024, y mide 91.4 por 121.9 centímetros (36 por 48 pulgadas). Está construida con transiciones lentas y en capas, con el color contenido, de modo que la superficie tiene peso sin cerrarse al sentimiento. La galería señala que sus cambios de tono se revelan cuanto más tiempo se le dedica. Se envía montada en un bastidor profesional de madera, lista para colgar, con certificado de autenticidad.
Su óleo compañero, The Reminisce, también es de 2024 y también es óleo sobre tela, de 121.92 por 91.44 centímetros (48 por 36 pulgadas). La galería lo describe como una obra cercana al centro de su práctica. Su título nombra un acto de mirar hacia atrás, aunque no una simple nostalgia: la obra sostiene la conciencia de que la memoria transforma lo que recuerda y ocupa el espacio donde el recuerdo y la emoción se superponen.
Vistas lado a lado, las dos pinturas forman un par natural. Una trata de dar un paso adelante a través de una puerta hacia lo desconocido; la otra, de volver la mirada hacia algo ya vivido. Ambas tienen la escala para dominar una habitación y, en palabras de la galería, recompensan una mirada sostenida más que un vistazo rápido.
¿En qué se distinguen sus dibujos a lápiz de color?
Junto a las telas de gran formato, Lanise Howard hace obras íntimas sobre papel. Study of Elle, de 2026, está dibujada en lápiz de color lavanda sobre papel y mide 35.56 por 27.94 centímetros (14 por 11 pulgadas). Está enmarcada en pino pintado del mismo lavanda, con un solo frente de acrílico, de modo que el color sereno del dibujo se extiende más allá del borde de la hoja.
El medio cambia la manera en que se hace la imagen. La galería explica que el lápiz de color se construye por acumulación y no por fuerza: la presión y la línea repetida modulan un solo tono hasta darle profundidad, y la figura surge poco a poco. Mientras que un óleo puede extender un campo de color de una sola pasada, un dibujo como este se arma trazo a trazo, y la paciencia se nota en el resultado.
La escala también cambia la forma de verlo. Un óleo de 48 pulgadas habla a lo largo de una habitación; un dibujo de 14 por 11 pulgadas pide leerse a la distancia de un brazo. La galería describe a Elle como parte del mismo linaje que los óleos grandes, la feminidad y la aspiración contenidas en un solo estudio, lo que la convierte en una entrada natural para quien quiere su obra en un espacio más privado.
Las obras sobre papel también piden un poco más de cuidado que las telas. Si estás considerando una, nuestra guía sobre cómo exhibir obras sobre papel y dibujos cubre la ubicación, la luz y el enmarcado.
Las ideas que corren bajo la superficie de sus pinturas
Su biografía enumera una gama amplia de intereses: lo esotérico, la geometría sagrada, los sistemas de creencias antiguos, el mundo digital actual y su experiencia como mujer de color en el clima de hoy. Es una combinación poco común. Algunos de esos temas miran miles de años atrás; uno mira la pantalla que tienes en la mano; y el último es personal e inmediato.
Conviene ser cuidadosos con una lista así. La galería no asigna cada interés a una pintura concreta, y un espectador atento no debería forzar una sobre la otra. Vale más leerlos como contexto, las preocupaciones que una pintora lleva al taller, que como una clave que abre cada imagen. La sensación espiritual que menciona la galería es probablemente el hilo más claro que los une.
Lo que las obras mismas hacen visible es más estable: figuras presentadas con dignidad y deliberación, momentos de memoria y de umbral, y un equilibrio entre lo que se muestra y lo que se guarda. La frase de la galería para el efecto general, una presencia luminosa y deliberada sobre la tela, resume bien lo que probablemente sentirás frente a una de sus pinturas.
¿Qué debe observar un coleccionista antes de elegir?
Empieza por la escala y el espacio. Los dos óleos son grandes, de unos cuatro pies en su lado largo, y necesitan un muro donde puedan verse a unos pasos de distancia. El dibujo es pequeño y funciona en un estudio, una recámara o un pasillo donde se pase seguido y se vea de cerca. Ninguno es mejor que el otro; son maneras distintas de vivir con la misma artista.
Luego revisa la orientación. The Green Door aparece con 91.4 por 121.9 centímetros y The Reminisce con 121.92 por 91.44 centímetros, así que vale la pena confirmar en la página de cada obra cómo se cuelga antes de planear un muro. Si puedes, pide a la galería imágenes adicionales o una idea de la superficie en persona, porque las transiciones tonales en capas que ambas descripciones destacan se aprecian mejor frente a la obra que en una pantalla.
Cada obra mencionada aquí es única, y cada una se envía con certificado de autenticidad. Los precios están publicados en la página de cada obra. Para ver a Lanise Howard en contexto, recorre las pinturas originales de la galería o la lista completa de artistas de Art of NOMA.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Lanise Howard?
Lanise Howard es una artista visual nacida en el sur de California en 1993 que creció en parte en el estado de Nueva York. Su obra suele ser figurativa y con frecuencia narrativa, con una cualidad surrealista y una sensación espiritual.
¿Dónde estudió arte Lanise Howard?
Se graduó de Otis College of Art and Design.
¿Con qué materiales trabaja Lanise Howard?
Trabaja principalmente con pintura y técnica mixta. Las obras disponibles actualmente en Art of NOMA incluyen pinturas al óleo sobre tela y un dibujo en lápiz de color sobre papel.
¿Qué obras de Lanise Howard están disponibles en Art of NOMA?
Al 25 de septiembre de 2026 hay tres obras originales disponibles: The Green Door y The Reminisce, ambas óleo sobre tela de 2024, y Study of Elle, un dibujo en lápiz de color lavanda sobre papel de 2026.